MEDICIONES
DE BOBINAS
En esta página trataremos la medición de los parámetros
de bobinas con núcleo de aire, ferrite y hierro, utilizando
instrumentos simples.
PEQUEÑAS
INDUCTANCIAS
La impedancia de una bobina está formada por una componente
inductiva, una capacitiva y otra resistiva. Si bien en condiciones
normales la componente resistiva tiene muy poco efecto en la frecuencia
de resonancia de un circuito sintonizado , en cambio, sí
lo tiene la capacidad distribuida entre las espiras. Este último
parámetro puede considerarse como una capacidad concentrada
que está en serie o en paralelo con la inductancia pura
de la bobina. Determina la frecuencia natural de resonancia de
la misma y ha de tenerse en cuenta cuando se selecciona un capacitor
de sintonía para un circuito sintonizado.
Capacidad
distribuida
El método más simple para determinar la capacidad
distribuida de una bobina consiste en medir su frecuencia natural
de resonancia, fo, sin ningún capacitor de sintonía
externo, y medir luego la frecuencia de resonancia, f, después
de sintonizarla con un capacitor de valor conocido, C (década
o capacitor patrón), como se exhibe en la Figura 33. Para
este propósito, puede emplearse un "grid dip meter"
o medidor por absorción de grilla. La capacidad distribuida
podrá calcularse por medio de


Fig.
33 - Determinación de la capacidad distribuída (Co)
de una bobina.
La
inductaricia, L, de la bobina, en microhenrios, sin ningún
capacitor externo conectado a ella es igual a

donde
fo es la frecuencia en megahertz y Co, es
la capacidad distribuida en picofaradios. La misma fórmula
es aplicable también cuando C es igual a la capacidad externa
que se le ha agregado a la bobina y fo es la nueva
frecuencia de resonancia. La inductancia de la bobina es entonces
igual a

en
la que f se expresa en hertz, C en faradios y L en henrios .
Si f se expresa en megahertz, C en picofaradios y L en microhentios,
puede aplicarse la siguiente fórmula, más sencilla,
que se ha deducido de la anterior:

Fig..
34. Determinación del Q mediante la curva de resonancia.
Medición
del Q
La forma más sencilla de medir el Q de una bobina es determinar
el ancho de banda de la curva de resonancia al 70,7 % del valor
del voltaje de pico, o sea a 3 dB de atenuación (Figura
34) .
Primero se determina la frecuencia de resonancia de la bobina,
utilizando para ello el. circuito indicado en la Figura 27
ó 28, con el generador de señales ajustado para
producir la máxima deflexión en el voltímetro
electrónico en el momento de la resonancia. Después
de esto, se aumenta la frecuencia del generador y luego se la
disminuye, de forma tal que el voltímetro electrónico
indique 70,7 % de la lectura máxima. Se anotan las frecuencias
f1, y f2, El Q de la bobina se calcula luego
dividiendo la frecuencia de resonancia, fo , por la
diferencia de las frecuencias (f1 - f2),
correspondiente a los puntos con 3 dB de atenuación (70,7
% ). Entonces,
Q
= fo/(f1 - f2)
A fin de asegurar resultados correctos, es importante seguir algunas
reglas elementales:
1. El acoplamiento entre el circuito de la bobina y el generador
de señales debe ser lo más débil posible.
Esta condición elimina la doble sintonía o la distorsión
(aplastamiento) de la curva de resonancia por efecto de la inductancia
mutua.
2. El voltímetro electrónico debe ser de muy alta
impedancia de entrada (10 megohms o más), de modo que la
respuesta del circuito no resulte afectada por la carga adicional
de la resistencia interna del instrumento.
3. La salida del generador de señales deberá ser
lo suficientemente baja para evitar la saturación del núcleo
de la bobina si ésta se encuentra devanada sobre un núcleo
de ferrite. Del mismo modo, las condiciones de saturación
deben excluirse en cualquier caso en que se empleen amplificadores
lineales para aumentar el nivel de la señal de entrada
o de salida.
4. La señal debe ser una onda sinusoidal pura, libre de
armónicas; incluso en pequeño porcentaje éstas
producirían severas deformaciones de la curva de resonancia.
El método de acoplamiento de la bobina al generador de
señales y al voltímetro, respectivamente, depende
en general del Q que se espera medir. Cuanto mayor es el Q, en
mayor grado resulta afectada la precisión de la medida
por las variaciones en los parámetros del circufto causadas
por la inclusión de los instrumentos de prueba.
Las bobinas para frecuencias relativamente elevadas son, por consiguiente,
particularmente sensibles a las capacidades de acoplamiento adicionales,
pero menos sensibles al acoplamiento resistivo e inductivo. Las
bobinas para frecuencias más bajas, de gran capacidad distribuida,
son relativamente insensibles a capacidades o resistencias de
acoplamiento de valor razonablentente pequeño, pero son
más sensibles a los acoplamientos inductivos.
El método de medir el ancho de banda a 3 dB del punto de
resonancia para determinar el Q es utilizable para valores de
Q hasta 5. Las bobinas de Q más bajo y, particularmente,
las de baja frecuencia con núcleo de hierro laminado y
alta resistencia a CC (transformadores, chokes, etcétera),
es mejor medirlas con el método descripto
anteriormente, que se basa en la comparación de la
reactancia inductiva con la resistencia a CC de la bobina.
BOBINAS
CON NÚCLEO DE HIERRO
Las mediciones que explicaremos aquí se basan en la comparación
de la caída de voltaje ET sobre una inductancia
L, y la que aparece en un resistor R, conectado en serie con la
bobina. En la Figura 35 se muestra también la resistencia
interna, Ri, considerada como un resistor en serie con L y la
capacidad distribuida, Co, Se supone que tanto Ri corno
la reactancia 1/ωC,, son de pequeño valor corno para
poder dejarlas de lado. El instrumento utilizado para las lecturas
de ET y ER (donde ET = ERi,
+ EL ) podrá ser un voltímetro convencional
de CA de elevada resistencia interna si las mediciones se realizan
a la frecuencia de red (50 ó 60 Hz) . Para mayores frecuencias,
en cambio, deberá emplearse un voltímetro electrónico
de elevada resistencia de entrada y amplia respuesta a frecuencia,
Fig.
35. Medición de la inductancia por comparación.

Fig.
36.- Circuito de ensayo para la medición de la inductancia
por comparación.
Normalmente, un terminal de estos instrumentos está conectado
a tierra (excepto en los casos de entrada simétrica). Por
consiguiente, para la medición de las caídas de
tensión sobre la inductanda, resistencia e impedancia total,
es necesario que el terminal de tierra del voltímetro se
conecte al terminal de tierra de la fuente. Un ejemplo
práctico de la disposición circuital para tales
medidas es la que se exhibe en la Figura 36.
La
alimentación se obtiene ya sea de un transformador reductor,
de la línea de canalización domiciliaria, o de un
generador sinusoidal de baja frecuencia. Cualquier distorsión
podría falsear los resultados debido a los armónicos,
que producen condiciones de fases complejas e incontrolables.
El ajuste del nivel de entrada puede realizarse con el atenuador
interno del generador, cuyo rango podrá aumentarse por
medio de un divisor resistivo de voltaje que se conecta entre
la salida de la fuente y la entrada del circuito a ensayar. La
década R actúa como un resistor ajustable de referencia,
y la inductancia, L, que es la que se ha de medir, se conecta
en serie a un par de contactos de una llave de un polo de dos
posiciones. En una posición, se conecta el resistor R y
en la otra la inductancia L, con un extremo al terminal de tierra
de la fuente. Puesto que el voltímetro, con la segunda
llave, S2 en posición 1, se conecta entre tierra
y la interconexión entre R y L, medirá la caída
de voltaje sobre R cuando S1, esté sobre la
izquierda y la caída de voltaje sobre L en la otra posición.
En ambas posiciones, el terminal de tierra del voltímetro
siempre se encuentra conectado a una tierra común.
Cuando S2 está en la posición 2, el voltímetro
indica el voltaje total de entrada, independiente de la posición
de S1, Este mismo circuito puede utilizarse para medir
grandes capacitores si la inductancia se reemplaza por un capacitor
desconocido.
Determinación
de los parámetros de las bobinas
El procedimiento básico de medida consiste en ajustar la
resistencia variable (década) R, de modo que la caída
de voltaje sobre el resistor y la bobina sean iguales. Bajo estas
condiciones, suponiendo que la resistencia interna a CC (Ri
) de la bobina su capacidad distribuida en paralelo (Co),
y las pérdidas son despreciables, aplicamos la fórmula
R = ωL, en la cual R está expresada
en ohms y L en henrios. La expresión anterior es a menudo
suficientemente correcta para fines prácticos y permite
calcular la inductancia mediante la fórmula, L = R/ω
= R/2π f. Si se emplea la frecuencia de línea de 60
Hz, es posible una mayor simplificación: L = R/120π
= 2,65R X 10-3 ( Cuando se emplee frecuencia de 50
Hz, se aplicará la siguiente fórmula simplificada:
L =R/314 = 3,1R X 10-3 ).
No obstante, esta simplificación sólo es posible
si los voltajes ET o ER, multiplicados por
21/2 ; son aproximadamente iguales al voltaje E de
la fuente, es decir, si E = ER 21/2 = ET
21/2. Esto indicaría que L es casi una inductancia
pura, de modo que los voltajes vectoriales ET y ER,
resultarían casi perpendiculares entre sí (Figura
35).

Fig.
37. Medición de una bobina libre de pérdidas.
Desafortunadamente, a menudo las condiciones prácticas
son algo diferentes de estas suposiciones
simplificadas, y cuando se dibuja el triángulo de lados
proporcionales a los voltajes medidos (ET , ER
y E), sucede frecuentemente que el ángulo de fase entre
ET y ER es mayor que 90° (Figura 38)
. Esta condición indica que las pérdidas en el cobre
y en el hierro de la bobina, representadas por una considerable
caída resistiva de voltaje, E1 = IR1,
= I(Ri + Rfe) , no puede dejar de tenerse
en cuenta (Rfe , es la resistencia
óhmica equivalente a las pérdidas en el hierro).

Fig..
38.- Las pérdidas de la bobina aparecen como caídas
adicionales de voltaje en el diagrama vectorial.
Así y todo, es posible obtener valiosa información
acerca de estos parámetros ocultos por medio del triángulo
vectorial de la Figura 38, procediendo como se indicaa continuación:
Una línea que se traza a través del punto B del
triángulo y perpendicular a la extensión del vector
E, intersecta a éste en el punto D. El segmento BD representa
la verdadera reactancia inductiva (ωL), y el segmento CD
es proporcional a la caída adicional de voltaje (E1)
definida por la suma de las pérdidas del cobre y del hierro
a la frecuencia de la tensión de ensayo aplicada (E).
A fin de separar las pérdidas del hierro de aquellas correspondientes
al cobre, puede medirse la resistencia (Ri) a la CC mediante algún
método normal de medida en CC. Puesto que la caída
resistiva de voltaje sobre la década es ER=
IR, y la caída resistiva en la bobina es Ei = IRi, la expresión
que sigue se ha obtenido dividiendo ambas: R/Ri = ER/Ei
ó Ei = ER (Ri/R) . Si se conoce ER,
pueden determinarse fácilmente Ri y R, y la caída
de voltaje Efe, atribuida a las pérdidas en
el hierro, se expresa como la diferencia: Efe= E1
- Ei.
El factor de calidad, Q - ωL/R se determina por la relación
BD/DC, que, a su vez, equivale a la tangente del ángulo
β en la Figura 38.
Es de esperar que el Q de la bobina cambie con la frecuencia,
puesto que la reactancia inductiva, así como las pérdidas,
varían con aquel parámetro. De cualquier modo, el
Q es prácticamente constante dentro de alcances limitados
de frecuencia para los cuales se ha diseñado la bobina,
puesto que la reactancia y la resistencia de pérdidas varían
en proporciones casi iguales.
La resistencia R, que se ha ajustado de modo que las caídas
de tensión sobre R y L sean iguales, debería ser
independiente del voltaje aplicado al circuito si lo fueran la
permeabilidad y, en consecuencia, el coeficiente de autoinducción
(L). Puesto que la pendiente de la curva de histéresis
no es lineal, pueden obtenerse valores distintos de R = RT,
para distintos voltajes de entrada.
Para determinar la inductancia de una bobina destinada a un propósito
específico, deberá conocerse el voltaje aproximado
que se aplicará a la misma bajo condiciones operativas
normales y que la medición se realizará respetando
esos mismos parámetros. Para bobinas con núcleos
de hierro (circuitos cerrados de láminas magnéticas)
para los cuales la reactancia inductiva a 60 Hz es normalmente
mucho mayor que la resistencia a CC de los bobinados, el voltaje
de línea aplicado a través de un transformádor
reductor producirá resultados convenientes. Sin embargo,
para bobinas de pequeña reactancia inductiva y resistencia
relativamente elevada, la medición deberá realizarse
con un voltaje de entrada de mayor frecuencia, a fin de aumentar
la relación entre la reactancia inductiva y la resistencia
a la CC, esta última independiente de la frecuencia. Como
fuente puede servir un generador convencional de baja frecuencia.
<<
Anterior
- Inicio - Siguiente
>>