Estamos todos de acuerdo que la mayor
ventaja de las termocuplas es su bajo costo. Pero en cuanto a la
aseveración de que son simples, esto requiere cierta aclaración.
Las termocuplas son relativamente simples de fabricar; una vez obtenidas
las aleaciones para los alambres, casi cualquiera puede fabricar
una termocupla y esto casi siempre representa un problema para el
que las utiliza. En cambio, el comportamiento real de las termocuplas
no es simple. Junto a las contribuciones variables de los efectos Seebeck, Peltier y Thompson, la inhomogeneidad del alambre,
las microimpurezas , la estructura y el envejecimiento, la atmósfera
a la que está expuesta y la manera en que se formó el termopar,
todos pueden afectar la salida de las termocuplas.
Afortunadamente, iguala lo que ocurre
con muchos temas estudiados en termodinámica, si se tiene suficiente
cuidado en el control de las variables y las condiciones, la termocupla
se comporta realmente de una manera repetitiva y, por lo tanto,
predecible.
Posiblemente, el mayor problema de
las termocuplas sea el hecho de que su salida pueda variar artificialmente
o que la señal pueda perderse parcialmente, de modo que muchas veces
la lectura errónea no puede ser detectada en forma inmediata. Esto
lleva el concepto de "confiabilidad" que realmente es
el punto crucial en cualquier controversia relacionada con termocuplas.
Según encuestas llevadas a cabo en
los EE.UU., algo más de la mitad de las mediciones de temperatura
se realizan con termocuplas. Las temor resistencias encuentran aplicación
en casi un tercio de las mediciones, y juego vienen los sistemas
de dilatación.
En dichas encuestas, se pudo apreciar
la importancia que se le da al transporte de la señal en la gran
mayoría de las aplicaciones de las termocuplas. Por lo general se
deben observar bastante estrictamente las prácticas recomendadas
para señales de bajo nivel , o sea la aislación respecto de fuentes
de energía de alto nivel y conductores de corriente. Algunas instalaciones
requieren aislación física del conjunto de la termocupla respecto
de tierra y filtrado en el instrumento receptor.
En lo que hace a la selección de
sensores desde el punto de vista de la velocidad de respuesta y
exactitud, la mayor parte de las respuesta se inclinaron por las
termocuplas (desnudas) para una respuesta rápida, y por las termorresistencias
en cuanto a exactitud.
Las exactitudes consignadas estaban
en los ± 1 ó 2ºC para temperaturas no muy elevadas hasta 300ºC.
A mayores temperaturas se puede hablar de exactitudes de 3 a 5ºC
ó 0.75%. Como ejemplo de exactitudes en operaciones cotidianas se
informó sobre el uso de termorresistencia de platino de 100 ohm
con ± 0. 15ºC en 0ºC para uso comercial.
En lo relativo a respuestas rápidas,
se logra respuestas dentro de unas pocas décimas de segundo con
termocuplas y unos pocos segundos con termorresistencias.
El futuro parece no aportar claridad
en la controversia. Algunos desarrollos corrientes tendrán un efecto
importante sobre los posibles usos de las termocuplas. Sensores
"inteligentes" utilizando termorresistencias de película
fina pueden llegar a ser competitivos en el costo con esos mismos
sensores "inteligentes" provistos de termocuplas. Pero,
por otra parte, estos sensores "inteligentes" con termocuplas
inherentemente eliminan los problemas de los conductores .
TERMOPOZOS
Es
un elemento de conexión a proceso tal que, protegerá
al elemento primario de temperatura, de los agentes corrosivos,
abrasivos que este elemento no podría resistir por sí
mismo. El termopozo puede adoptar varias configuraciones para su
montaje, las cuales pueden ser en forma recta, cónica, reducción,
con brida soldada y espacios reducidos.





 
Guía
para la selección de tubos o vainas de protección
.


PIROMETROS
DE RADIACIÓN
Existen
casos donde no es posible tomar, por contacto directo con el proceso,
la temperatura que sea necesaria para evaluar un proceso.
Uno
de los instrumentos de NO CONTACTO más común, es el
pirometro de radiación. Se fundamenta en el principio que
dice que la intensidad de la energía radiante emitida por
la superficie de un cuerpo, aumenta proporcionalmente a la cuarta
potencia de la temperatura del cuerpo. En términos funcionales:
W = K * T4
Los
pirómetros ópticos son un juego de lentes de diferentes
colores de acuerdo a las tonalidades que toma determinado material
a diferentes rangos de temperatura.
El
pirómetro de radiación consta de una serie de termocuplas
en serie con un lente que hace convergir el haz de radiación
hacia esas termocuplas. De esta forma, la radiación captada
a cierta distancia del medio, es amplificada y calculada con bastante
precisión.
La
medición de temperatura sin contacto es altamente necesaria
cuando estamos hablando de procesos donde las temperaturas son tan
elevadas que el elemento primario podría hundirse o no trabajar
(t>1500 grados centígrados), como por ejemplo: fundiciones,
estudios científicos, reactores nucleares, etc.
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