2.1.
Termorresistencias disponibles comercialmente .
La termorresistencia Industrial de
alambre de platino más ampliamente utilizada se la calibra
con una resistencia de 100 ohms a 0 ºC ,
Las termorresistencias de platino
estándar fabricadas comercialmente resultan adecuadas para
mediciones en el rango de – 250 ºC a 850 ºC. Las
tolerancias de fabricación según IEC 751 pueden verse
en la Tabla 10 y figura 12; en forma aproximada, estas tolerancias
pueden estimarse, para la Clase B. entre 0,8 % y 0,5 %, siendo menores
a temperaturas más elevadas.
En este punto es conveniente detenerse
para mencionar el frecuente uso que hacen algunos fabricantes de
calibrar las termorresistencias según curvas de respuesta
distintas a las normalizadas, lo que los convierte en seguros proveedores
de los reemplazos . Es por este motivo que debe tratarse de adecuar
las instalaciones dentro de la normalización , ya que, justamente
una de las grandes virtudes de las termorresistencias es su intercambiabilidad
sin practicar una nueva calibración en el sistema de medición
.
Las termorresistencias de níquel
no están en condiciones de medir temperatura tan elevadas
como lo hacen los sensores de platino. Los limites de alcance para
las termorresistencias de níquel están aproximadamente
en - 60 ºC y 180 ºC .Con exactitudes menores que las de
platino (Tabla 11). Normalmente se calibran a 100 ohms en 0 ºC.
pudiendo existir otras calibraciones especiales .
La. principal ventaja del níquel,
además de posibilitar termorresistencias más económicas,
es su capacidad de ser linealizado ( suministrando una salida que
es lineal con la temperatura) con bastante facilidad utilizando
un circuito puente. Esta ventaja sin embargo, ya no es tan importante
hoy en día cuando la introducción de componentes semiconductores
de bajo costo han hecho posible la linealización de los sensores
de platino a un costo comparable al de los sensores de níquel.
Las termorresistencias de cobre presentan
la más lineal relación resistencia - temperatura entre
todas las termorresistencias pero también tienen las desventajas
de un rango estrecho de temperatura entre – 200 ºC y
150 ºC y una baja resistividad. La baja resistividad implica
la necesidad de usar alambres finos de poco diámetro.
La demanda de termorresistencias
de níquel y cobre en las industrias de proceso se halla limitada
básicamente al reemplazo de unidades existentes puesto que la gran
mayoría de las nuevas instalaciones de termorresistencias se hacen
con sensores de platino de 100 ohms a 0ºC.
Las termorresistencias de tungsteno
no han encontrado una utilización amplía puesto que el tungsteno
ha probado ser menos estable que otros materiales. Sin embargo,
su mayor resistencia mecánica permite emplear alambres extremadamente
finos, lográndose de esta manera termorresistencias de elevada resistencia
eléctrica.
Para una termorresistencia de platino
de 100 ohms a 0ºC, la variación de resistencia promedio para una
variación de temperatura de 10 0ºC es de 0,385 ohm; un circuito
de medición con una fuente de corriente de 1 mA. registraría 38,5
mV para cada 100ºC de variación de temperatura. Este valor de tensión
es diez veces mayor que la salida de una termocupla Tipo K, y esto
explica por qué los alambres de conexión de termorresistencias resultan
menos susceptibles de sufrir interferencias provenientes de la cercanía
de equipos eléctricos y líneas de potencia. Sin embargo una buena
instalación requiere cables de conexión blindados tanto para termocuplas
como para termorresistencias.
La interconexión entre termorresistencias
e Instrumentos se realiza con cable común de cobre. En cambio, en
el caso de las termocuplas deben emplearse cables especiales de
compensación, de costo superior.
La magnitud de la corriente de medición
de una termorresistencia es crítica. Si es muy alta, se produce
el autocalentamiento, que aparecerá como un error de medición. En
la Tabla 12 se indican los valores de las corrientes de medición
que pueden circular en distintos tipos de termorresistencias Pt100
con un autocalentamiento máximo de 0. 1 ºC.
Tabla
11 - Valores básicos de termorresistencias con arrollamiento
de níquel desde -60°C hasta 180°C ( cada 10°C) . |
Tabla
10 - Tolerancias de termorresistencias Pt100 según norma
IEC751 .
Fig.
12 - Tolerancias de termorresistencias Pt100 según norma
IEC751 |
2.2. Construcción de termorresistencias
.
El aspecto exterior de las termorresistencias
industriales es prácticamente idéntico al de las termocuplas. Se
aplican las mismas consideraciones ambientales y de instalación
y se debe prestar la misma cantidad de atención a los conceptos
de presión , temperatura , ataque químico, abrasión , vibración,
porosidad y velocidad de fluido, requiriéndose los mismos tipos
de vainas de protección (fig. 13).

Las termorresistencias se fabrican
en varios tipos de configuración de los alambres de conexión, los
que se muestran en la figura 14.
La configuración A se usa en un circuito
básico bifilar, con una conexión a cada extremo de la termorresistencia.
En este diseño la resistencia de los dos cables de conexión, como
así también las variaciones de resistencia con la temperatura ambiente,
serán incluidas en la medición de la resistencia de la termorresistencia.
Este tipo de circuito puede utilizarse cuando los alambres de conexión
son tan cortos que su resistencia es despreciable, por ejemplo en
el caso de conjuntos transmisor-termorresistencia integrales que
contienen tanto la termorresistencia como el circuito de medición.
La configuración B es el circuito
trifilar estándar. Los conductores que conectan la termorresistencia
al circuito de medición tienen resistencias cuyos efectos tienden
a cancelarse si dichos alambres tienen la misma longitud, se hallan
sujetos a la misma temperatura y el sistema puente de Wheatstone
que utiliza a la entrada el instrumento de medición se encuentra
casi balanceado.
La configuración C consiste de cuatro
cables de conexión y brinda mejor exactitud que las configuraciones
A y B. Si los cuatro cables de conexión son de idéntica sección,
longitud y material y se hallan sujetos a la misma temperatura ambiente,
y si los dos pares de alambres se encuentran en partes opuestas
del circuito puente, las resistencias de los alambres no tendrán
efecto alguno en la medición de la resistencia de la termorresistencia.
El costo adicional del diseño de
cuatro conductores normalmente se justifica en instalaciones con
distancias superiores a los 20 metros. Los circuitos trifilares
brindan suficiente exactitud para la mayoría de las mediciones industriales
hasta 20 metros, además de que pueden emplearse conductores de sección
menor o de mayor longitud que en el caso de la conexión bifilar.
Por ejemplo, para conductores de 0,75 mm2 de sección,
se puede alcanzar un largo de conductores de 10 km. muy superior
en comparación al máximo de 430 metros aceptables para el sistema
bifilar, límite dado por una resistencia de 10 ohms.
En el caso le la conexión bifilar
la limitación es la resistencia Rj, que se utiliza para
compensar la resistencia propia de los conductores; normalmente
se utiliza Rj = 10 ohms y se calibra el sistema de medición
para Rj (resistencia de la Pt100 + Rj (10
ohms).
En el caso de tres hilos, las resistencias
Rj se utilizan para igualar las resistencias de esos conductores.

Fig.
13 - Sistemas de conexión de termorresistencias a) Bifilar , b)
Trifilar , c) Cuatrifilar .
Existen
tres tipos de termoresistencias, de acuerdo a su construcción
y cableado:
-
de dos hilos
- de tres hilos
- de cuatro hilos
Como ya se había mencionado, la evaluación, del valor
de la resistencia Rt, se hace en un puente de Wheastone, entonces
es aquí, donde se hace importante la diferencia entre ambos
tipos de termoresistencias.
Para las primeras, de dos hilos o bifilar , será necesario
estimar la longitud del conductor del puente a la resistencia en
el punto de toma del proceso, para poder calcular el valor de la
resistencia.
Para las de tres hilos o trifilar , si además, ajustamos
el puente de tal forma que R1/R2=1, y como la longitud por lado
de conductor se hace igual, podremos ajustar el valor de la resistencia
R3 para equilibrio, y ese será directamente el valor de la
resistencia x.
Dado que en equilibrio la ecuación del puente será:
R1
/ (R3 + K * a) = R2 / (x + K * b)
Según esquemático de conexión, que se muestra
debajo.

Circuito
RTD dos hilos o bifilar
La RTD simple reemplaza uno de los elementos del puente y causa
un
desbalance y así como también cambios de resistencia.
La salida se lee directamente o es usada para manejar otro circuito
en el transmisor. Si la RTD esta localizada a una distancia desde
el transmisor y puente entonces esta conduce por los dos hilos cuando
un material más económico es usado para conectar la
RTD al puente.
Una de las limitaciones de la RTD de dos hilos es que los hilos
conductores añadidos a la resistencia del circuito pueden
causar errores de lectura.

Fig.
Circuito RTD dos hilos o bifilar
Circuito
RTD tres hilos o trifilar
Para ayudar a eliminar el error introducido por los hilos conectores
se usa comúnmente una RTD de tres hilos con este propósito
los efectos de la resistencia de cada uno de los hilos conductores
( A y B ) son eliminados por el puente debido a que cada uno es
la conexión opuesta del puente. El tercer hilo ( C ) es un
conductor de equilibrio.
Los tres hilos unidos no eliminan todos los efectos de los hilos
conductores, pero debido a que los sensores están localizados
justamente cercanos a los transmisores, los efectos de los hilos
conductores son pequeños y la aproximación provee
una exactitud razonable.

Fig.
Circuito RTD tres hilos o trifilar
Circuito
RTD cuatro hilos o cuatrifilar
La
vía más efectiva para eliminar los efectos de los
hilos conductores es con cualquiera de las versiones de cuatro hilos.
Es una aproximación que no requiere puente como se indica
en la figura siguiente, en este método una corriente constante
es conectada a dos de los hilos de la RTD, la caída de voltaje
en la RTD es medida en los otros dos conductores, la caída
de voltaje es independiente de los efectos de los hilos conductores.

Fig.
Circuito RTD cuatro hilos o cuatrifilar

| Tabla
8 . Valores de termorresistencias Pt100 ohm a 0°C según
IEC 751 para temperaturas desde -250°C hasta 0°C (grado por
grado ) . >> Ver tabla >>
Tabla
9 . Valores de termorresistencias Pt100 ohm a 0°C según
IEC 751 para temperaturas desde 0°C hasta 400°C (grado por
grado ) .>> Ver tabla >>
Fig.
14. Construcción de un sensor a termorresistencia
A
Sonda intercambiable. a. Bornes - b. Zócalo cerámico - c.
Base de sujeción - d. Conductores - e. Vaina metálica - f.
Aisladores cerámicos - g. Unión de elementos y conductores
- h. Termorresistor - l. Largo de inserción
B.
Corte de una construcción con vaina y rosca a proceso con
cabezal de conexiones y sonda colocada según DIN 16110 a.
Cabezal - b. Cuello - c. Rosca a proceso - d. Aislador cerámico
- e. Vaina metálica - f. Termorresistencia - g. Largo del
elemento sensor - h. Largo de vaina - i. Largo de cuello
|
 |
Muchos
de los sistemas de termorresistencias de platino utilizan sensores
que van construidos en forma de espiral y recubiertos o encerrados
en un cuerpo aislante de cerámica o vidrio, el cual posee
una relación de expansión vs. Temperatura muy similar
a la del platino dentro del rango de trabajo (Figura 15)

Fig.
15
Las
termorresistencias de platino se pueden fabricar con una gran variedad
de tubos de protección y con los terminales adecuados para
la conexión con el resto del circuito así como con
diferentes tipos de termopozos para lograr una protección
total del elemento sensible (Figura 16)

Fig.
16
TERMORRESISTENCIAS
DE USO GENERAL
Esta
disposición se puede usar con o sin termopozos en una infinidad
de procesos que incluyen tanques, hornos, estufas, tuberías,
ductos, sistemas de incubación, fermentación, refrigeración.
Los tubos protectores se hacen del largo, diámetro y material
requerido por el cliente; este tipo de sensores posee además
opciones de respuesta rápida o con camisa para medición
de gases secos.

Termorresistencias
con elementos de inmersión variable

Este
tipo de construcción posee un conector ajustable que permite
variar el largo de inmersión del elemento.
Termorresistencias tipo “ SPRING LOADED ”

Dispositivo
que permite que el elemento y el termopozo estén en contacto
firme durante su operación. Esto permite controlar la variación
o golpeteo dentro del termopozo, aumenta la velocidad de respuesta
y facilita enormemente la instalación del sensor.
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