HISTORIA DE LA COMUNICACIÓN POR ALAMBRES : INICIOS DEL TELEGRAFO Y EL TELÉFONO.


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El posterior empleo del electroimán como un "resonador" ( permitía emitir sonido ) vino de un modo inesperado. Los operadores llegaron a ser expertos en recibir el despacho al oído, pues el primer método impresor fue abandonado. El alfabeto punto-raya , inventado por Morse, al ser usado comercialmente en los Estados Unidos, se vio que era algo confuso, por el hecho de que ciertas letras se diferenciaban solamente por los intervalos entre los puntos, y era frecuentemente difícil distinguirlas entre sí. El alfabeto continental estaba libre de este defecto, y fue el utilizado generalmente en Europa en el cable telegráfico submarino y en radiotelegrafía.Se puede ver por ejemplo en la tabla adjunta la codificación telegráfica del pedido de ayuda enviado por las naves en peligro en alta mar o S.O.S. como tres puntos , seguidos de tres rayas y luego tres puntos .

Habiéndose demostrado que el telégrafo Morse podía funcionar satisfactoriamente en Estados Unidos entre Baltimore y Washington, se fue extendiendo la línea en los tres años siguientes a Portland, Maine, y de Nueva York, a través de Buffalo, a Montreal , Canadá . En 1848, casi todo Estados Unidos había llegado a estar interconectado , y se proyectaron nuevas líneas en todas direcciones. Pronto se vieron enlazados por el telégrafo las ciudades y pueblos de todas las naciones industrializadas , y en 1921 había más de 2.400.000 kilómetros de líneas telegráficas, conteniendo unos 9.600.000 kilómetros de alambre.

En una larga línea, la corriente que circula en el circuito es esencialmente débil, a causa de la elevada resistencia de los muchos kilómetros de hilo conductor . La corriente, además, es más débil en el extremo receptor que en el extremo emisor, a causa de la considerable cantidad de corriente que pasa del hilo aislado a tierra y regresa a la estación emisora, sin alcanzar el resonador.

 

Para vencer esta dificultad Morse inventó los relés, o repetidores, que se conectaban a la línea a intervalos. El relé consistía en un electroimán, que al atraer su lámina de hierro pone en conexión una pila con la sección siguiente de la línea. Con este aditamento, se ve que podía ser enviado el despacho indefinidamente .

Acelerando la transmisión

Los despachos podían transmitirse entre dos estaciones por operadores experimentados con el telégrafo Morse simple a un máximum de rapidez de 45 palabras por minuto. Cuando el tráfico por hilo excedía esta proporción, o había que aumentar el número de hilos en la línea telegráfica, o idear algún método de aumentar el trafico en un hilo. Cómo la construcción de líneas telegráficas resultaba costosa, resultaba más económico instalar en los extremos de cada línea aparatos que permitiesen una mayor rapidez en la transmisión. Los sistemas telegráficos Duplex, por cuyo medio podían circular despachos en ambas direcciones al mismo tiempo, fueron sugeridos ya en 1853 y empezaron a funcionar prácticamente en 1868.

En el sistema duplex diferencial, al bajar su manipulador el que opera en A, envía una cantidad igual de corriente en ambas direcciones desde la conexión central a su receptor. Este, por consiguiente, no funcionará ; pero la corriente dirigida en una sola dirección a través del receptor en B obligará a éste a funcionar. El operador en B, del mismo modo puede enviar un despacho simultáneamente a A por el mismo hilo. Un sistema de telégrafo cuádruple, inventado por Thomas A. Edison, empezó a funcionar en 1874, y consiguió la transición simultánea de cuatro despachos, dos en cada dirección, por un solo hilo. Alguna de las formas del sistema cuádruple se emplearon en los años posteriores en la mayoría de las líneas telegráficas. Se había ideado un sistema sextuple, que transmitía tres despachos en cada dirección simultáneamente; pero no llegó a ser de uso común.

Otro método que permitía transmitir seis despachos en cada dirección al mismo tiempo exigía la instalación de dos ruedas de contacto giratorias, las cuales giraban a la misma velocidad en cada extremo de la línea. Cada operador estaba así conectado a la línea y al correspondiente receptor intermitentemente mediante los contactos semejantes de las ruedas giratorias. Por este sistema se podía enviar simultáneamente 200 palabras por minuto en cada dirección, lo cual representaba la máxima rapidez de transmisión por un sistema de telégrafo que funcione a mano.

El creciente empleo del telégrafo eléctrico para la transmisión de largos despachos de Prensa condujo al desarrollo de los sistemas automáticos, por los cuales se consigue una rapidez de 400 palabras por minuto en cada dirección con un solo hilo. En la mayoría de los telégrafos automáticos que se empleaban en los años '30 había que preparar de antemano el despacho a transmitir, operando en el teclado de un tipo especial de máquina de escribir, que perforaba los puntos y rayas en una tira de papel que corría a través de la máquina . Cuando estaba terminada esta tira, pasaba rápidamente al aparato emisor, que producía las correspondientes pulsaciones de corriente en la línea telegráfica. En la estación receptora se registraba el despacho sobre una cinta móvil, ya sea con los puntos y rayas semejantes, corno en el primitivo telégrafo Morse, o por una máquina de imprimir que traducía las pulsaciones de la corriente en letras y las imprimía en una cinta.

 

 

 

 

 

Fot. Western Union Tel. Co.

SIFÓN REGISTRADOR : Este sensible instrumento registraba gráficamente sobre una tira de papel , mediante una línea ondulada , el despacho enviado a lo largo de un cable submarino . Una onda , a lo largo de la línea media , representaba un punto , y , al otro lado , una raya .

Surgió luego una modificación de este método en el telégrafo sistema "ticker", o indicador eléctrico de cotizaciones, por el cual un operador, en una casa de contratación de valores, manipulaba en un teclado, y por conexión telegráfica imprimía las cotizaciones de valores sobre cintas de papel que corrían a través de máquinas de imprimir en la oficinas de agentes de bolsa de muchas ciudades simultáneamente.

Otras aplicaciones del telégrafo

Un instrumento llamado " telantógrafo " extendía el principio del telégrafo a la reproducción a distancia de la escritura a mano. En la estación receptora se reproducía la escritura mediante un lápiz movido eléctricamente, copiando fielmente lo que se escribía con un lápiz semejante en el otro extremo de la línea. Para la transmisión eléctrica de dibujos, llamada " telefotografía " , se habían ideado también varios métodos, que habían llegado a un alto grado de perfección. En cada caso se enviaba un pequeño rayo de luz sucesivamente a través de cada detalle del dibujo que había de transmitirse. La intensidad de la luz transmitida por el dibujo en cada punto dependía del grado de luz y sombra de aquel punto. Esta luz transmitida, cuando chocaba con una pequeña tira de selenio hacía cambiar su resistencia eléctrica, de modo que cuanto más intensa era la luz menor era la resistencia del selenio. De esta manera podían enviarse por un hilo sucesivas pulsaciones de corriente a un aparato receptor, donde el dibujo original podía ser reproducido, punto por punto, por la variable acción química de la corriente sobre papel sensible. Se había inventado también un sistema con el cual podía también ser reproducida una pintura con sus colores originales. Numerosos sistemas de televisión habían sido construidos dependientes de la misma propiedad del selenio, los cuales permitían ver todas las partes de un objeto simultáneamente mediante la ayuda de hilos de conexión. En una ocasión se pudieron ver modelos geométricos sencillos exhibidos a 115 kilómetros de distancia , todo un desafío tecnológico para el avance de la ciencia en esos años .

Las llamadas para incendios telegráficas permitían oprimir un interruptor en la caja especial más próxima para estos casos y notificar al Cuerpo de bomberos de la existencia de un incendio y su lugar aproximado. En el avisador de incendios automático el mismo calor del fuego hacía sonar el timbre de alarma.

La campanilla de la puerta transformada en un telégrafo

Las señales horarias enviadas diariamente al mediodía a las principales ciudades de Estados Unidos desde Washington permitían corregir por telégrafo los relojes que iban adelantados o atrasados. En los ferrocarriles, tanto de vapor como eléctricos, el telégrafo ha desempeñado un papel muy importante, evitando accidentes y manteniendo un servicio continuo. Se empleaba un sistema de señales que informaban, mediante luces de colores o las posiciones de un brazo semafórico, de la situación de la vía delante de un tren. Mientras estas señales, en la mayoría de los casos, se obtenían automáticamente por el movimiento de los trenes, con frecuencia estaban bajo el gobierno extraño de un tren emisor. Hasta la vulgar campanilla de la puerta no era mas que otra simple aplicación del principio del telégrafo, desarrollado con más primor en el indicador de hotel.

 

 

 

 

 

 

El telégrafo submarino.

La transmisión de despachos telegráficos por cable submarino a través de un océano presentaba dificultades mucho mayores que las encontradas por tierra. El tendido y conservación del cable mismo suponía grandes dificultades y gastos. Cada centímetro del hilo de cobre interior debía ser aislado perfectamente del agua salada que le rodeaba. Su funcionamiento era más lento que en la línea terrestre. En ésta, al oprimir el manipulador la corriente crece rápidamente hasta su completa energía en todas las partes de la línea, prácticamente, al mismo tiempo. En el cable submarino, la corriente sube rápidamente en la estación emisora; pero puede emplear más de un segundo en alcanzar la misma magnitud en la estación receptora situada a 3.200 kilómetros de distancia. Además el relé que se utilizaba para reforzar la señal a intervalos en la línea terrestre no podía ser conectado, por razones bien claras, en el cable submarino.

Aunque otros habían sugerido el empleo de cables submarinos en telegrafía, y se tendió un cable con éxito en 1846 entre Inglaterra y Francia, la gloria de la realización de un cable trasatlántico se debió primeramente al espíritu indomable de un norteamericano, Cyrus W. Field (1819-92). Después de retirarse de los negocios activos, a la edad de treinta y tres años, con una gran fortuna, tropezó con el inventor y electricista canadiense Federico N. Gisborne (1824?92), quien precisamente había tendido el primer cable de alta mar en aguas de Estados Unidos , entre la isla Príncipe Eduardo y New Brunswick,. y proyectó unir el cabo Ray y cabo Bretón. Interesándose en este proyecto, Field consideró la ocasión propicia para otro adelanto más grande: un cable trasatlántico. En 1856 organizó la Atlantic Telegraph Company, sostenida casi enteramente por capital inglés. Con un buque de guerra inglés y otro americano intentó, en 1857, tender un cable entre Irlanda y Newfoundland. El cable se rompió a 536 kilómetros de la costa de Irlanda y fue abandonado. Otro ensayo se hizo en 1858, situándose dos buques de guerra en medio del Océano y arriando el cable conforme navegaban en opuestas direcciones hacia Irlanda y Terranova. Después de haberse roto el cable varias veces, los buques regresaron a Queenstown. Más tarde, en el mismo año los buques se situaron otra vez en mitad del Océano y el cable fue tendido sin accidentes. El 7 de agosto de 1858 se envió la primera señal de Terranova a Irlanda; pero el cable dejó de funcionar el 1 de septiembre de 1858 y hubo que abandonarlo, con grandes pérdidas financieras de los organizadores de la empresa.

Otro cable que se tendió en 1865 se rompió a una distancia de 1920 kilómetros de Irlanda y no pudo ser recobrado. Al año siguiente se tendió, felizmente, un nuevo cable y se pudo levantar y terminar de tender el cable que había sido abandonado en 1865. Uno de estos cables dejó de funcionar en 1872 y el otro en 1877 ; pero otros cuatros cables tendidos entre tanto continuaron en servicio. En 1921, las diferentes partes del mundo estaban unidas por 530 cables submarinos, con una longitud total de 387.200 kilómetros.

La debilidad de las señales transmitidas a través de cable largo exigía el invento de aparatos receptores más sensibles. El sifón registrador, inventado por lord Kelvin en 1867, se empleaba con este objeto a principios del siglo XX casi exclusivamente. Este instrumento consistía en una ligera bobina de hilo fino aislado suspendida entre los polos de un poderoso imán. Cuando la corriente de un cable circulaba a través de la bobina ésta se inclinaba a un lado o a otro, según la dirección de la corriente. Un hilo unido a un punto de la bobina hacía que un pequeño tubo de cristal conteniendo tinta se coloque junto a uno u otro borde de una cinta de papel que se movía lentamente bajo él. El otro extremo del tubo de cristal terminaba en un tintero colocado más alto que el papel, así que transmitía la tinta al papel actuando como un sifón. La corriente se enviaba desde la estación emisora en una dirección cuando se quería representar un punto, y en la dirección inversa cuando se quería representar una raya. Cuando la línea ondulada trazada sobre el papel pasaba por encima de la línea horizontal se la reconocía como un punto, y cuando pasaba por debajo, como una raya, siendo exclusivamente empleado el alfabeto continental. La rapidez de transmisión había sido aumentada con un sistema "duplex", que permitía transmitir dos despachos, uno en cada dirección, al mismo tiempo. No había sido posible adaptar ninguno de los sistemas más rápidos de las líneas terrestres a los cables submarinos.


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